31 may. 2014

Las primeras imágenes del arte cristiano

De la alegoría a la afirmación del dogma

Entre los siglos III y V nació y  maduró el arte cristiano, pasando de la alegoría a la afirmación dogmática.
La iconografía paleocristiana, conocida principalmente en el contexto funerario, se desarrolló en las basílicas a partir del siglo IV. Las imágenes alegóricas fueron tomando cuerpo poco a poco, pasando a representarse de forma directa a Cristo y a los miembros de una corte celestial organizada como la del Sacro Imperio cristiano.

Muerte y redención

Durante los siglos I y II, las imágenes cristianas apenas eran conocidas, a excepción de algunos símbolos como el pez, entre otros, que simbolizaba a Cristo. Pero entrado ya el siglo III la cosa cambia respecto a esto, teniéndose una mayor constancia de dichos símbolos cristianos, pero debido a que los conocemos casi exclusivamente por cultos funerarios, apenas sabemos más allá de este cometido, a excepción del bautismo, que podemos encontrar pinturas que exaltan el bautismo en la casa cristiano de Dura-Europos.

La ornamentación de los mausoleos era más rudimentaria, pudiéndose clasificar en tres grandes grupos; la recreaciones alegóricas a Cristo, la oración y relativas a la redención, en las que Cristo solía ser representado como el buen pastor, y en ciertas ocasiones, como Orfeo, el dios encantador de almas. La orante, mujer de pie con los brazos en alza, representando la oración. Y finalmente el más allá, transmitir al cristiano la confianza de poder ir de la mano de Cristo a su reino, cuya idea se reflejaba en las alegorías de Jonás saliendo de la ballena, Daniel escapando de los leones, los tres jóvenes salvados de la hoguera, o Susana siendo absuelta ante los ancianos, simbolizando esa idea de salvación de que la hablábamos unas líneas más arriba.

Un cambio iconográfico importante


Tras el año 313, cuando se promulgó el Edicto de Milán, trajo consigo la decoración de basílicas romanas reconvertidas a templos cristianos decorados con mosaicos, en los que se ensalzaban y alababan la imagen de Jesucristo. La imagen de Cristo se torna más altiva, dotándole de mayor fuerza, presentando a un hombre mayor con barba que transmitía esa idea de divinidad por encima de todo. Normalmente franqueado por las letras Alfa y Omega, las cuáles simbolizaban la eternidad de este y su reino, también podía aparecer junto a Pedro y Pablo, a quien entregaba las llaves y la ley, respectivamente, o sino rodeado por mártires.

Arte imperial

A lo largo del siglo V, la tradición iconográfica primitiva perduraba en mosaicos del suelo, pero hacia el año 425, en Ravena, en el Mausoleo de Gala Placidia, se empezará a extenderse la tendencia de jerarquización de Dios sobre los apóstoles, mártires, etc. Además, en los muros se desarrollaran historias del Antiguo Testamento que narran episodios importantes de este.







Un placer volver a poder escribir de nuevo, espero poder seguir haciéndolo porque ésto cada vez va subiendo más y más poco a poco gracias a vosotros, un fuerte abrazo a todos.

Atte. 

2 comentarios:

  1. Me alegro de que vuelvas a escribir :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y yo me alegro de que tu te alegres, un besazo enooooorme guapisima, ¡nos vemos por los blogs!

      Eliminar

Y tú, ¿qué opinas?